El PP propondrá al vicepresidente del CGPJ y al sustituto de Calvo en el TC PP y PSOE han cerrado ya el reparto de papeles en la cúpula del Poder Judicial, cuyo Consejo será renovado entre los días 10 y 20 del próximo mes de septiembre, según fuentes políticas conocedoras del proceso de negociación. Las conversaciones que desembocaron en los principios plasmados en la reunión celebrada el pasado miércoles entre el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, y el jefe de la oposición, Mariano Rajoy, arrojaron también el compromiso de que sea el PP el que proponga el próximo vicepresidente del Consejo General del Poder Judicial y el PSOE haga lo propio con respecto al sustituto de Francisco José Hernando en la presidencia de este órgano y del Tribunal Supremo. Este calendario garantiza el cumplimiento del objetivo que ambas formaciones se marcaron de que el Rey abra el nuevo Año Judicial con un nuevo responsable de ambos órganos. La ronda de contactos dirigida a consensuar la renovación del CGPJ se abrió el pasado 24 de junio y concluyó el 22 de julio, víspera de la reunión en la que Zapatero y Rajoy escenificaron la recuperación de la unidad en materia de lucha antiterrorista y Justicia. Bermejo, sin interlocución Curiosamente, en este último capítulo la implicación del ministro de Justicia, Mariano Fernández Bermejo, ha sido nula: el peso de la negociación por el PSOE ha recaído sobre el portavoz socialista en el Congreso, José Antonio Alonso, mientras que el PP designó como interlocutores al coordinador del área de Justicia y Libertades Públicas del partido, Federico Trillo, y a la portavoz popular en la Cámara Baja, Soraya Sáenz de Santamaría. El principio de acuerdo sobre la renovación de los órganos judiciales logrado por los dos partidos mayoritarios alcanza también la provisión de las cinco vacantes del Tribunal Constitucional (TC) pendientes de cubrir. En este sentido, socialistas y populares han convenido que la plaza por el Congreso que quedó vacía por el repentino fallecimiento, el pasado mes de mayo, del magistrado Roberto García-Calvo sea la primera en ser designada a propuesta del PP, asunto este vital para el equlibrio de un TC con asuntos centrales que resolver. Según fuentes conocedoras de las reuniones, los representantes del PSOE se avendrán a secundar la iniciativa popular «siempre que el candidato que se plantee sea «asumible» por el sector progresista» del TC. Empate a dos en el Senado Los compromisos arrancados por Trillo y Sáenz de Santamaría a Alonso otorgan al PP resortes suficientes para garantizar, al menos sobre el papel, el equilibrio tanto en el Consejo como del TC. En el primer caso, la denominada «minoría de bloqueo», resultante de sumar los seis jueces y los tres juristas elegidos por el PP (los primeros, a propuesta de las asociaciones judiciales), revelan un «empate técnico» con el PSOE, que sólo se arroga la prerrogativa adicional de designar al presidente -como el miembro número 21- del CGPJ. Así, de los restantes veinte integrantes del órgano, PP y PSOE podrán proponer cada uno seis magistrados y tres juristas, mientras que a PNV le corresponde uno, y otro a CiU. En cuanto a las cuatro plazas restantes del Constitucional, el empate está igualmente servido, ya que serán propuestas a partes iguales por los grupos socialista y popular en el Senado, donde el PP tiene mayoría. Nombres Está previsto que el acuerdo relativo a la designación de estas cuatro plazas quede solventado inmediatamente después de la renovación del CGPJ y en cualquier caso antes de que finalice septiembre. Si bien el PP maneja ya «una composición propia» tanto de quién será su candidato a la vicepresidencia del Consejo como de la elección del resto de miembros planteados por las asociaciones judiciales, es el PSOE el que baraja ya nombres concretos para la presidencia del CGPJ. El planteamiento inicial es que éste será un juez o magistrado (al ser el saliente Francisco José Hernando jurista). Bajo esta premisa, los socialistas estudian los nombres de Encarnación Roca (apuesta de Rodríguez Zapatero), Fernando Ledesma (preferencia de la vicepresidenta del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega) y el catalán Juan Antonio Xiol, propuesto por José Antonio Alonso. De la Vega se impone Otro de los episodios de las conversaciones preparatorias de la pasada reunión entre Zapatero y Rajoy guarda relación con la imposibilidad de alcanzar un pacto para la consecución de un modelo judicial único, definido por las fuentes consultadas como «el gran fracaso de la negociación». La negativa de Fernández de la Vega a asumir las propuestas del PP sobre el papel del Tribunal Supremo, el recurso de casación y la mención del carácter nacional de los cuerpos de funcionarios de Justicia llevó a Alonso a no suscribir el documento de diez puntos que previamente ambas formaciones habían consensuado. Ocurrió a mediodía del pasado 22 de julio. |