Bermejo se fija como objetivo «amparar mejor» a las víctimas
(18-08-08, ABC)

 

Las nuevas medidas para delincuentes no rehabilitados que han cumplido su condena y salen en libertad (como por ejemplo el etarra José Ignacio de Juana Chaos) estarán listas el próximo otoño. Así lo afirma el ministro de Justicia, Mariano Fernández Bermejo, en una entrevista, concedida a Efe, en la que asegura que, fruto del acuerdo entre el PSOE y el PP, el Gobierno tendrá listo el proyecto de ley en los próximos meses. El objetivo de esta reforma no es otro que «amparar mejor» a las víctimas y evitar que esos individuos «puedan campar por sus respetos sin ningún tipo de control y dejen a la sociedad en un estado de indefensión».

Esa es la idea general. En particular, Fernández Bermejo se refirió a una reforma del Código Penal en dos direcciones: por un lado, «adecuar la respuesta penal al reproche social que merecen delitos como la pederastia»; por otro, y dirigida a los no rehabilitados, «soluciones postdelictuales de control» como limitaciones de libertad, mecanismos electrónicos de seguimiento e incluso medidas «coactivas» como tratamientos médicos para aquellos delincuentes que los necesitan.

En cuanto a los terroristas, el ministro de Justicia fue poco explícito. Indicó que también es necesario «proteger de un modo adecuado» a las víctimas del terrorismo con el fin de que «no sufran algún proceso ulterior de revictimización». La fórmula para ello no está aún determinada, pues medidas tan eficaces como el alejamiento, previstas en el Código Penal vigente, no pueden aplicarse a los terroristas que fueron condenados con el texto de 1973. «De lo que se trata —explicó Bermejo— es de ver si el actual Código tiene todavía algo que afinar en esto, por ejemplo imponiendo obligatoriamente que los tribunales acuerden la medida de alejamiento, que ahora es potestativa».

El ministro de Justicia, contrario a «legislar a golpe de emociones», evitó referirse al «caso De Juana» como la espoleta que ha llevado a los partidos a buscar medidas aplicables a los ex presos que no se han reinsertado. Se limitó a decir que «hay que ver si queda algo por hacer, y en eso estamos», cuando un terrorista queda en libertad y el pronóstico de reinserción social es negativo. «Intentamos articular mecanismos que amparen mejor a las víctimas, a las que no debemos obligar a convivir al lado de quien fue su agresor», prosiguió.

Maltratadotes

También se refirió Bermejo a los maltratadores y a la reforma del Código Civil que les impedirá heredar de sus víctimas o cobrar seguros de vida. «La situación demanda que los maltratadores no puedan verse en un momento posterior \[a la comisión del delito\] en una situación de ventaja en relación con su víctima. En el ámbito hereditario se ve muy claro: parece que ser condenado por maltrato es causa suficiente para no heredar de la víctima o no resultar beneficiario de un seguro de vida».