El Gobierno delega en los grupos parlamentarios la nueva ley del aborto El PSOE propone una subcomisión en el Congreso para redactar la reforma El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, ha dado el visto bueno a esta opción, acordada la pasada semana en una reunión al más alto nivel, después de un debate en el que participó la vicepresidenta María Teresa Fernández de la Vega; el portavoz parlamentario, José Antonio Alonso, y el vicesecretario general del PSOE, José Blanco. La pretensión del Grupo Parlamentario Socialista es estudiar todo el abanico de posibilidades que se abren para conseguir una ley sobre esta materia "muy avanzada" y con las máximas garantías jurídicas. Y para ello ha propuesto la creación de una subcomisión parlamentaria para que surja de ella el nuevo texto legal. La petición está redactada y se registrará mañana en el Congreso de los Diputados. A partir de septiembre se constituirá esta comisión, en la que comparecerán expertos juristas, médicos y representantes de asociaciones y de clínicas en las que se practica el aborto para explicar sus diferentes perspectivas. No obstante, el Gobierno, tras los primeros informes que ha manejado, considera que la nueva regulación debe combinar plazos -en los que la decisión para abortar sería libre- y una revisión de los supuestos actuales, de forma que se ponga límite temporal en el supuesto de afectación psicológica de la madre. Ahora no hay límite en ese supuesto, por lo que pueden practicarse abortos de seis o siete meses alegando riesgos psicológicos. En los planes del Gobierno se contempla que las razones de riesgo para la salud psicológica de la madre podrán ser esgrimidas hasta algo más de la mitad del embarazo. A partir de las semanas 22 a 24, el aborto sólo podría practicarse por grave riesgo de salud para la madre y por malformación del feto. Sobre estos criterios también trabaja un grupo de expertos de los ministerios de Justicia, Sanidad e Igualdad, cuyo trabajo servirá al Grupo Socialista en el Congreso. Ahora bien, el PSOE, al tomar la decisión de llevar el debate a la tribuna pública del Parlamento, asume que el PP jugará sus cartas y llevará a la subcomisión a grupos y sectores contrarios a la reforma. No obstante, los interlocutores socialistas recuerdan que el PP, durante sus ocho años de Gobierno, no hizo ni amago de derogar los tres supuestos de despenalización del aborto y tampoco sufrió la presión de los grupos antiabortistas. |