En libertad cuatro etarras tras alegar trastornos como artrosis o depresión
(04-08-08, La Razón)

Además de Beloki, otros cuatro condenados por el «caso EKIN» han salido de prisión por motivos de salud. La Audiencia decide que no sigan en la cárcel, a la espera de la resolución del Supremo. En dos de los casos, los médicos concluyeron que no existía «imposibilidad» para mantener la prisión.

Elena Beloki no es la única terrorista condenada en el macrojuicio al entorno de ETA que ha abandonado la cárcel en las últimas semanas por motivos médicos pagando una fianza. Desde que la Audiencia Nacional hiciera pública el pasado diciembre la sentencia contra las «entrañas» de la banda terrorista, otros cuatro procesados condenados a penas de entre nueve y trece años de cárcel han recuperado la libertad por motivos de salud.

Los motivos son diversos. Desde luego, el más sorprendente es el que ha servido a Beloki para salir de prisión -someterse a un tratamiento de fertilidad-, pero los informes médicos aportados por los terroristas desgranan dolencias como la apnea de sueño, depresiones, dolores lumbares, artrosis, hernias de hiato y contracturas, que aconsejan, según la Sección Tercera de la Audiencia Nacional, no prolongar su permanencia en prisión a la espera de que el tribunal Supremo resuelva los recursos de casación presentados por sus abogados contra sus condenas.

Suman 58 años de cárcel
Además de Beloki (sobre la que pesa una condena a trece años de prisión como dirigente etarra), también han abandonado ya la cárcel en el último mes y medio Juan Pablo Diéguez (condenado a once años por integración en ETA); Javier Salutregui (condenado a doce años de prisión como dirigente de la banda); Juan Mari Mendizábal (condenado a trece años de cárcel, también como dirigente de la organización terrorista) y Olatz Altuna (condenado a nueve años por colaboración con banda armada).

La Sala que ha dado el visto bueno, con la oposición de la Fiscalía, a la libertad bajo fianza de los terroristas está presidida por Alfonso Guevara. Este hombre es uno de los jueces que integró el tribunal del 11-M. Además, a Guevara se le conoce por su firme y rotunda actitud en los juicios contra los etarras más contestatarios.

La Sala ha valorado en su decisión los informes médicos aportados por los condenados y el hecho de que mientras disfrutaron de libertad no se dieron a la fuga.

Sin alegaciones

La Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT) no presentó alegaciones en las peticiones de Beloki y Diéguez y se remitió a los informes médicos en los otros tres casos.

Respecto a la etarra Beloki, su intención de tener descendencia con su pareja (el dirigente abertzale Juan María Olano) y someterse a un tratamiento de fertilidad ha sido suficiente para que el tribunal le permita salir de prisión. El total que ha tenido que pagar ha sido una fianza de 6.000 euros.

En el caso de Diéguez, su defensa alegó que su edad, 65 años, y su permanencia en prisión agravaban dolencias como apnea de sueño, ansiedad, artrosis y dolores lumbares degenerativos.

No obstante, el informe médico-forense concluía que no existía «imposibilidad para mantener la situación de prisión actual».

La Sala le impuso el pasado 3 de julio una fianza de 6.000 euros para salir de la cárcel atendiendo a «consideraciones humanitarias» y al «escaso riesgo de fuga». Además, debe presentarse cada semana en el juzgado y se le ha retirado el pasaporte